Es bastante raro, porque no escribía en este blog hace aproximadamente un año, y ahora que vuelvo a darle bola, releyendo entradas que escribí hace un tiempo, sentía algo muy similar a lo que siento ahora. Lo que me confirma que prácticamente la mayoría de las veces me cuesta y bastante no repetir el típico tropiezo con la 'misma piedra' que me termina haciendo mal. Aunque, si vamos al caso, uno cuando se arriesga por algo que quiere, en cualquier ámbito y sentido, lo último que piensa es en qué va a sentir si a la larga las cosas salen o terminan mal. Obviamente nadie elige como se da. Lo único en que se piensa, o al menos esto me pasó y pasa a mi, es en lo feliz que se supone que se va a ser, porque así es el ser humano en algún punto, utópico. No estoy para nada de acuerdo con eso, porque uno debería considerar los dos extremos, el bueno y el malo, y eso no significa que después el dolor sea más llevadero, pero si, antes de arriesgarse, se puede pensar en si vale la pena sufrir o no. Pero no, uno solamente se arriesga a intentarlo solamente te tirás sin mirar, y más cuando se trata de amor, o eso creo yo. Además de dar lo mejor de sí. Y ese es el problema, a veces dar lo mejor de sí no es suficiente. Y no digo que no haya sido feliz, porque aunque ahora no la esté pasando bien, fue un tiempo en el que fui muy feliz, le entregué todo a esta persona (esta persona, no sé por qué "esta persona" si siento que fuera el amor de mi vida) y me hizo pasar momentos hermosos, que no voy a vivir nunca más, porque son de esos momentos y personas que pasan una sola vez, y no se repiten. No digo que no vaya a ser feliz devuelta, además de que el tema "amoroso" no es precisamente el centro de mi vida, y menos ahora. Pero cuesta, por ahora solamente trato de enfocarme en cosas que me hagan bien, y la piloteo como puedo.
Me cuesta definirme pero se que si hay algo que no soy es DÉBIL, nunca.

(La foto no vendría a tener nada que ver, pero es una pintura de Andy Warhol que me gusta)
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