Translate

lunes, 17 de marzo de 2014

Efímero.

Los momentos no son constantes. Las personas no son constantes. Nosotros mismos no somos constantes.
¿Qué clase de garantía nos entrega la vida sobre algo? No somos dueños de nada, porque las cosas cambian, irónicamente, constantemente. Un día se es poseedor de x, hasta el día en que se pierde, porque todo se pierde.
Lo único que encuentro constante en la vida es el cambio, lo efímero.
Cambio de todo.
Por ejemplo, ni siquiera creyendo estar enteramente seguros de como somos podemos jurar que siempre vamos a seguir así, una u otra circunstancia o hecho que nos marque puede hacernos cambiar. Y yéndome por las ramas me animaría a decir que de ahí el hecho de que nadie pueda ser conocedor de nosotros y menos de nuestra propia mente. Es más, creo que muchas veces morimos sin llegar a conocernos y descubrirnos del todo a nosotros mismos. Quizás dentro nuestro aguarden cualidades, ideas, pensamientos, 'talentos' y demás esperando a ser encontrados y lo triste es que podría ser que eso nunca pase.
La frase de "¿cómo pretendés querer a alguien si ni siquiera te querés vos?" la aplico a, ¿cómo pretendés conocer a alguien si ni siquiera te conocés vos?
Me parece muy especulativo creerse conocedor completamente de una persona. ¿Qué podés conocer? Escribiendo esto yo misma me replanteo esta pregunta. Sabemos de alguien hasta donde se nos es permitido entrar. Cosas como algunos pensamientos o actitudes. Pero lo que pasa por lo profundo de su mente jamás podríamos saberlo.

Iluso es esperar a que alguien te conozca para entenderte, ya que no podría hacerlo nunca por el simple hecho de no ser vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario